"Entiendo
por literatura no un cuerpo o una serie de obras, ni siquiera un sector
de comercio o de enseñanza, sino la grafía compleja de las marcas de
una práctica, la práctica de escribir. Veo entonces en ella
esencialmente al texto, es decir, al tejido de significantes que
constituye la obra, puesto que el texto es afloramiento mismo de la
lengua, y que es dentro de la lengua donde la lengua debe
ser combatida, descarriada: no por el mensaje del cual es instrumento,
sino por el juego de las palabras cuyo teatro constituye. Puedo entonces
decir indiferentemente: literatura, escritura o texto. Las fuerzas de
libertad que se hallan en la literatura no dependen de la persona civil,
del compromiso político del escritor, que después de todo no es más que
un "señor" entre otros, ni inclusive del contenido doctrinario de su
obra, sino del trabajo de desplazamiento que ejerce sobre la lengua:
desde este punto de vista, Céline es tan importante como Hugo,
Chateaubriand o Zola."
"La ciencia es basta, la vida es sutil, y para corregir esta distancia es que nos interesa la literatura"
BARTHES, Roland. "Lección inaugural", ed. Siglo XXI, Buenos Aires, Argentina, 2003.